Lunes 10 de Diciembre del 2018

Acreditación permite que las instituciones educativas crean en la mejora continua

Reflexiones del IV Congreso Nacional de Acreditación del Sineace 

La acreditación es un mecanismo que permite a las instituciones educativas demostrar que imparten un servicio de calidad y, luego de lograr este reconocimiento, les permite instaurar una cultura de evaluación para que sigan mejorando en beneficio de sus estudiantes.

Así lo señalaron las autoridades educativas durante el IV Congreso Nacional de Acreditación “Gestión de calidad: Saltando tu propia valla”, en donde una de sus principales reflexiones giró en torno a las acciones que se realizan después de obtener la acreditación del Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Sineace).

De acuerdo al director de Investigación y Acreditación del Instituto San Ignacio de Loyola (ISIL), Antonio Alvarado la acreditación es parte de un proceso para seguir mejorando, en donde deben intervenir todos los actores de la institución. Asimismo, sugiere incorporar campañas de comunicación interna para que todos estén informados del proceso.

“No es cuestión de conseguir un sello o una medalla. La acreditación es un reto para continuar implementando cambios que beneficie la formación de los estudiantes”, agregó y exhortó a los participantes a seguir trabajando por la calidad educativa.

A su turno, la coordinadora del comité de calidad del Instituto Pedagógico de Monterrico, Dany Briceño recordó que al iniciar los procesos de evaluación empezaron a sentir inseguridad y mucha desconfianza; sin embargo, empezaron a verlo como un reto institucional.

“Estamos ante un tercer proceso de acreditación y hemos aprendido que la razón de estos esfuerzos son los estudiantes. Los programas se han ido empoderando de esta experiencia, pero esto ha significado dos años de trabajo continuo que nos involucra a todos. La acreditación es para los estudiantes y con los estudiantes”, comentó tras destacar que las autoridades cumplen un rol importante no solo de decisores, sino de agentes involucrados en el proceso.

En tanto, para el director de Aseguramiento de la Calidad de la Universidad Peruana del Norte (UPN), Ángel Hernández uno de los principales retos es la resistencia al cambio no solo a nivel operativo sino en los niveles directivos.

La búsqueda de la excelencia es un proyecto de largo plazo. No se logra en un año académico. Obviamente el trabajo al inicio es difícil, pero una vez que está terminada observamos un impacto en el nivel de vida de las personas”, agregó.

Finalmente se concluyó que las barreras para la mejora continua no siempre están en la falta recursos, ya que muchas veces está concentrada en el temor o la resistencia de las personas al cambio.