Sábado 20 de Octubre del 2018

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  • Tras la aprobación de la Norma de Competencias yachachiqs podrán certificarse.

En el mediano plazo, los educadores comunitarios, que por diferentes circunstancias no pasaron por el sistema educativo formal, podrán certificar sus competencias y demostrar que participan de manera óptima en la enseñanza rural de sus comunidades.

Estos son los “yachachiq” o sabios de los pueblos originarios, son los abuelos o abuelas, educadores populares de proyectos de desarrollo, capacitadores populares, promotores agrarios, de salud y prevención en desastres.

Y es que, el Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Sineace), conjuntamente con la Dirección General de Educación Intercultural Bilingüe y Rural (Digeibira) del Ministerio de Educación, están elaborando las normas de competencias que contienen el perfil que todo educador rural debe tener para poder fungir como tal.

En esta construcción técnico normativa también participaron expertos de los departamentos de Ayacucho, Cajamarca, Apurímac, Cusco, Piura y Puno; que laboran en instituciones como Tarpurisunchis, la Escuela para el Desarrollo, Cepeser, Saywa, World Visión, Soluciones Prácticas, Ifejant, entre otros.

Todos ellos, aportaron desde su experiencia, con la construcción de las funciones y tareas que desempeña el “educador comunitario”, y se pudo identificar en ellos el liderazgo en su comunidad, el manejo de técnicas de aprendizaje y enseñanza, así como su capacidad para promover la participación de los demás.

Al respecto, la directora de Evaluación y Acreditación de Educación Básica y Técnico Productiva del Sineace, Gabriela Arrieta Clavijo, explicó que lo que se busca es convalidar los aprendizajes de la educación básica con las competencias de los saberes certificados con base a las normas de competencias, la que permitirá el “reingreso al sistema educativo”.

A su turno, el director de la Digeibira, Luis Hiraoka Mejía, destacó la iniciativa de visibilizar la labor de los “educadores comunitarios” a nivel nacional, ya que es “un buen punto de partida”.

Una vez que se cuente con el perfil del educador comunitario, el Sineace elaborará la norma de competencia, y tras su oficialización se podrá convocar a los procesos de certificación de competencias.